POR QASSIM ABDUL-ZAHRA

BAGDAD (AP) — Irán lanzó el miércoles una andanada de misiles contra las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, mientras que Estados Unidos se unió a Arabia Saudí para atacar a milicias respaldadas por Teherán en el vecino Irak, abatiendo al menos a 20 combatientes y a seis asesores iraníes.

En tanto, ataques con drones provocaron incendios en dos buques de gas natural en el puerto egipcio de Damietta, según Ambrey, una firma británica de seguridad marítima.

No estaba claro por el momento quién fue responsable de los ataques contra una instalación flotante de almacenamiento de propiedad estadounidense y un buque petrolero de propiedad griega. No se reportaron heridos.

El estallido en múltiples frentes, tras varios días de relativa calma, elevó el riesgo de un regreso a una guerra total.

También puso de relieve lo difícil que ha sido poner fin a un conflicto que ha sacudido la economía mundial y es impopular entre los estadounidenses.

Es probable que los combates también aumenten las preocupaciones en Estados Unidos de que se estén reduciendo aún más unas reservas ya mermadas de municiones sofisticadas necesarias para defender sus bases y a sus aliados.

Egipto, un estrecho aliado de Estados Unidos y mediador regional, es uno de los únicos países de Oriente Medio que se ha librado de una acción militar directa durante la guerra. Si se confirma un ataque de Irán o sus aliados, marcaría una ampliación significativa del conflicto.

Al ser cuestionado en la Casa Bkanca sobre si Irán era responsable de los ataques contra los buques de gas natural, Trump respondió: “Es un poco más de lo mismo”.

“Se va a resolver”, dijo Trump. “Mientras tanto, vamos a golpearlos muy duro porque es nuestro turno de golpearlos. Saben que se viene. Nos están pidiendo que no lo hagamos”.

Arabia Saudí había acusado a milicias iraquíes respaldadas por Irán de disparar drones contra sus instalaciones petroleras durante los últimos dos días.

Un grupo que aglutina a diversas milicias iraquíes negó inicialmente las acusaciones, mientras que otro grupo respaldado por Irán —los rebeldes hutíes de Yemen— señaló que había atacado instalaciones energéticas saudíes como parte de un conflicto separado pero relacionado.

Antes del más reciente estallido, los mediadores habían expresado su optimismo sobre la posibilidad de lograr que Estados Unidos e Irán volvieran a la mesa de negociaciones.
Un acuerdo provisional se derrumbó en las últimas semanas por los renovados combates en el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para los suministros energéticos del mundo que los ataques iraníes esencialmente han vuelto a cerrar.

Un funcionario regional apuntó que los mediadores “aún intentan con ambas partes” restablecer la calma y encarrilar de nuevo el alto el fuego.

No dio detalles sobre si se estaba logrando algún avance y declaró bajo condición de anonimato para hablar sobre la diplomacia a puerta cerrada.

Las renovadas hostilidades hicieron subir el precio del petróleo: el crudo Brent, el estándar internacional, subió 3,1% a 84,58 dólares por barril.

Jordania intercepta misiles y EEUU ataca a milicias en Irak
En un comunicado difundido por la agencia noticiosa estatal IRNA, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que disparó misiles balísticos contra la Base Aérea Muwaffaq Salti de Jordania, un centro militar estadounidense clave para la región.

El ejército de Jordania reportó que cinco misiles iraníes fueron “interceptados y destruidos”. Hasta el momento, no se han reportado víctimas o daños.

Más tarde, el ejército de Estados Unidos anunció que varios aviones de combate estadounidenses y saudíes atacaron instalaciones logísticas y de armas en el este de Irak en respuesta a los presuntos ataques con drones contra Arabia Saudí.

El Ministerio de Defensa saudí advirtió que el país “no busca una escalada, pero responderá a cualquier agresión que enfrente”.

Las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una coalición de grupos armados mayoritariamente chiíes respaldados por Irán que está oficialmente bajo el mando del ejército iraquí, aseveró que al menos 20 combatientes murieron y otros 32 resultaron heridos en los ataques nocturnos.

Dos funcionarios de milicias iraquíes dijeron a The Associated Press que seis asesores iraníes también murieron. Hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hacer comentarios públicamente.

Los grupos que integran las FMP se sumaron a la lucha contra el grupo extremista Estado Islámico después de que éste se apoderara de grandes zonas de Irak en 2014.

El gobierno iraquí posteriormente las designó como una “formación militar independiente” dentro de las fuerzas armadas, pero, en la práctica, las milicias tienen una autonomía significativa, y algunas han atacado instalaciones estadounidenses.

El gobierno de Irak condenó los ataques de Estados Unidos y Arabia Saudí, aunque un reportero de Fox News declaró en un segmento al aire que Trump le dijo que se realizaron en coordinación con el gobierno iraquí.

La oficina del presidente iraquí, Nizar Amidi, calificó los ataques aéreos como “una flagrante violación de la soberanía de Irak”.

El Consejo de Seguridad Nacional de Irak condenó los ataques, e indicó en un comunicado que se habían llevado a cabo “mientras el gobierno iraquí estaba en contacto con las partes pertinentes para investigar y abordar todas las preocupaciones planteadas por las partes saudí y estadounidense”.

Señaló que “varias personas inocentes” habían muerto o resultado heridas.

La visita a Arabia Saudí del primer ministro iraquí Ali al-Zaidi, prevista para el jueves, ha sido pospuesta indefinidamente, dijeron dos funcionarios del gobierno iraquí bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hacer comentarios públicamente.

Ataques contra instalaciones petroleras saudíes podrían agravar crisis energética mundial

Arabia Saudí también está inmersa en un conflicto con los hutíes de Yemen. Los rebeldes han declarado un bloqueo del transporte marítimo saudí que podría estrangular otra ruta comercial crucial en Oriente Medio que pasa por el estrecho de Bab el-Mandeb, entre el mar Rojo y el golfo de Adén.

El lunes, los hutíes afirmaron que habían lanzado drones dirigidos a instalaciones petroleras utilizadas para transportar petróleo a través de Arabia Saudí hasta la ciudad portuaria de Yanbu en el mar Rojo, una vía de desvío clave para las exportaciones saudíes bloqueadas por el control iraní del estrecho de Ormuz.

Los rebeldes dijeron que su ataque fue en respuesta a un dron saudí que, según afirmaron, violó el espacio aéreo yemení.

Imágenes satelitales obtenidas el lunes por Planet Labs y analizadas por The Associated Press mostraban daños en la instalación de procesamiento de petróleo de Aramco en Abqaiq, en el este del reino.

La enorme instalación es capaz de procesar aproximadamente 7 millones de barriles de crudo al día.

Por otra parte, un funcionario regional expresó que una refinería en Jazan, en la costa saudí del mar Rojo, cerró temporalmente debido a los daños “relativamente importantes” causados por un ataque hutí el sábado.

El funcionario, que no estaba autorizado a informar a periodistas y habló bajo condición de anonimato, dijo que el desperfecto tardaría varios días en repararse. La refinería produce 400.000 barriles diarios.

Irán rechaza propuesta de Omán para gestionar el estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz ha sido un importante punto de tensión en el conflicto. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán manifestó que su país rechazó una propuesta de Omán, que se encuentra al otro lado del estrecho, para gestionar conjuntamente el tráfico de barcos.

En una entrevista con la televisión estatal iraní, Kazem Gharibabadi señaló que la propuesta omaní incluía dividir el estrecho en dos rutas.

Irán ofreció una contrapropuesta con un plan temporal para el tránsito de embarcaciones a través de sus aguas territoriales, dijo, añadiendo que la posición de Teherán es que el estrecho “nunca vuelva a su situación de preguerra”, cuando los barcos transitaban libremente.


Los periodistas de The Associated Press Samy Magdy en El Cairo; Abby Sewell en Beirut; David McHugh en Fráncfort, Alemania; Elena Becatoros en Atenas, Grecia; Aamer Madhani y Konstantin Toropin y Aamer Madhani en Washington; y Christopher Weber en Los Ángeles contribuyeron a este despacho.