El geólogo dominicano anticipó que el foco estaba en Catia La Mar-Caraballeda y no en San Felipe, como reportaron inicialmente las redes sísmicas

SANTO DOMINGO, RD. El Servicio Geológico de los Estados Unidos, USGS, reubicó un mes después el epicentro del terremoto de magnitud 7.5 ocurrido el 24 de junio de 2026 en Venezuela, situándolo ahora cerca de Catia La Mar, comunidad ubicada inmediatamente al oeste del Aeropuerto Internacional de Maiquetía.

La nueva ubicación coincide con el análisis que ofreció a la prensa internacional el geólogo dominicano Osiris de León el pasado 4 de julio, durante una inspección in situ en la zona.

En ese momento, De León sostuvo que los daños observados en Catia La Mar y Caraballeda, así como el alto nivel de destrucción en estructuras altas y bajas, pavimentos, aceras y suelos, sugerían que el epicentro sísmico estaba en ese eje costero.

Las redes sismológicas habían ubicado originalmente el epicentro en San Felipe, a unos 200 kilómetros al oeste de Maiquetía.

“Este nuevo y definitivo informe del máximo organismo sismológico global valida la tesis técnica que sostuve frente a la prensa internacional en Maiquetía hace casi un mes”, destacó De León.

El experto dominicano viajó a Venezuela como parte de la delegación oficial del Gobierno de la República Dominicana, junto al ministro de Salud Pública, doctor Víctor Atallah, y al viceministro de Relaciones Exteriores, Opinio Díaz, para apoyar en la evaluación de zonas de riesgo.

*Aciertos previos en alertas de tsunami y sismos*

El comunicado resalta otros análisis previos de Osiris de León. Minutos después del terremoto de Venezuela, se emitió una alerta oficial de tsunami para todo el Caribe.

De León respondió de inmediato en su cuenta de X que no habría tsunami, al tratarse de una falla de desgarramiento lateral con desplazamiento horizontal, y no vertical como requiere un tsunami.

La alerta fue desactivada posteriormente y no se registró tsunami.

El 8 de febrero de 2025, tras un terremoto de magnitud 7.6 con epicentro al suroeste de las Islas Caimán, De León también descartó un tsunami al explicar que la falla presentaba desplazamiento horizontal. Minutos después la alerta fue cancelada.

Asimismo, el 6 de febrero de 2023, De León aclaró que el segundo terremoto de magnitud 7.5 en Turquía no era una réplica del sismo de 7.8 de la madrugada, sino un evento independiente ocurrido en otra falla. Días después el USGS recalificó el evento como un terremoto distinto.

*Impacto para la ciencia dominicana*
El acierto técnico del geólogo dominicano, refrendado tres semanas después por el USGS, resalta el nivel de la comunidad científica nacional y eleva el prestigio internacional del país en materia de gestión de riesgos, geodinámica y consultoría sismológica de alta precisión para el Caribe.

“Analizar el patrón de daños estructurales y el movimiento de las ondas sísmicas de corte sobre el terreno nos permite plantear hipótesis más precisas cuando los primeros reportes no coinciden con lo observado en campo”, explicó De León.

Texto original:

El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) acaba de reubicar el epicentro del gran terremoto de magnitud 7.5 ocurrido el 24 de junio 2026 en Venezuela, y ahora, un mes después del evento sísmico, el USGS lo ubica cerca de Catia La Mar, comunidad que está inmediatamente al oeste del aeropuerto internacional de Maiquetía, lo que coincide con la respuesta que en el aeropuerto internacional de Maiquetía ofreció a la prensa el geólogo dominicano Osiris de León, quien, al ser consultado sobre su impresión respecto a los daños que había inspeccionado, in situ, en fecha 4 de julio de 2026, respondió que los daños observados en Catia La Mar y en Caraballeda, y el alto nivel de destrucción en estructuras altas y bajas, en pavimentos y aceras, y en suelos sugería que el epicentro sísmico estaba en esa zona de Catia La Mar-Caraballeda, aunque las redes sísmicas originalmente ubicaban el epicentro en San Felipe, a unos 200 kilometros al oeste del aeropuerto internacional de Maiquetía.

Este nuevo y definitivo informe del máximo organismo sismológico global valida la tesis técnica que Osiris de León sostuvo en solitario frente a la prensa internacional presente en el aeropuerto internacional de Maiquetía el pasado 4 de julio, hace casi un mes, consolidando su reputación como uno de los expertos en estudios de suelos y sismicidad más calificados de la región del Caribe.

A lo anterior se suma que minutos después del terremoto de Venezuela se emitió una alerta oficial de tsunami para toda la región del Caribe, a lo que inmediatamente el geólogo Osiris de León respondió en su cuenta de X que no habría tsunami porque el terremoto que acababa de ocurrir se había producido en una falla de desgarramiento lateral que desplaza horizontalmente la corteza terrestre, y que un tsunami requiere un movimiento vertical ascendente del fondo marino, lo que usualmente se produce en frentes de subducción tectónica, por lo que en este caso no habría tsunami, y finalmente la alerta fue desactivada y no hubo tsunami.

También el 8 de febrero 2025, se produjo un fuerte terremoto de magnitud 7.6 con epicentro al suroeste de las Islas Caimán, a unos 627 kilómetros al oeste de Kingston, y de inmediato las agencias sismológicas internacionales emitieron una alerta oficial de tsunami para todo el Caribe, pero, al ser consultado por la prensa respecto a esa alerta de tsunami, el geólogo dominicano Osiris de León respondió que esa falla que acababa de romperse tiene desplazamiento horizontal sin movimiento vertical, por lo que las ciudades costeras de todo el Caribe podían mantener la calma porque no habría tsunami, y minutos después la alerta fue desactivada y no hubo tsunami.

También se recuerda que el segundo terremoto de magnitud 7.5 ocurrido en Turquía el 6 de febrero de 2023 fue reportado por las agencias sismológicas como una réplica del primer terremoto ocurrido en la madrugada con magnitud 7.8, sin embargo, Osiris de León de inmediato publicó en su cuenta de X que ese segundo terremoto no era una réplica, sino un segundo terremoto distinto al primero, aunque activado por el empuje tectónico del primer terremoto, ya que el primer terremoto se había producido sobre la falla de Anatolia Oriental, que corre en dirección suroeste-noreste, mientras el segundo terremoto se había producido en otra falla que corre oeste-este y está ubicada a 95 kilómetros al norte del epicentro de la madrugada, formando ambas fallas geológicas un trazo similar a un número 7, y que como el segundo terremoto era tectonicamente independiente del primer terremoto, cada terremoto produciría sus propias réplicas y así fue, por lo que días después el USGS recalificó al segundo terremoto como otro terremoto independiente del primero, y no como una réplica del primero.

En este nuevo caso del sismo que afectó severamente a la comunidad de Maiquetía y Caraballeda, los organismos sismológicos habían ubicado originalmente el epicentro en San Felipe, sin embargo, haciendo gala de su vasta experiencia en geología tectónica regional, en geofísica de ondas sísmicas, en mecánica de rocas y de suelos, en movimientos de fallas geológicas, y en análisis de respuesta sísmica local, Osiris de León analizó el patrón de daños estructurales y el movimiento de las ondas sísmicas de corte sobre el terreno, planteando públicamente la posibilidad de un epicentro diferente al originalmente calculado y comunicado en los primeros reportes y sugiriendo ante los medios de comunicación que el verdadero foco del movimiento telúrico podía estar en el eje costero de Catia La Mar-Caraballeda.

De León viajó a Venezuela como parte de la delegación oficial del Gobierno de la República Dominicana, comitiva en la que también participaban el ministro de Salud Pública, doctor Víctor Atallah, y el viceministro de Relaciones Exteriores, Opinio Díaz, junto a altos funcionarios de la cancillería dominicana.

Su oportuna visita a la zona de desastre permitió que sus conocimientos en ingeniería geológica y en sismicidad sirvieran de apoyo inmediato para evaluar las zonas de riesgo.

El acierto técnico de Osiris de León, refrendado 3 semanas después por el prestigioso laboratorio de datos del USGS, resalta el alto nivel de la comunidad científica dominicana y eleva el prestigio internacional del país en materia de gestión de riesgos, geodinámica y consultoría sismológica de alta precisión para toda la región del Caribe.