SANTO DOMINGO. – El Poder Ejecutivo dominicano inicia un proceso de transición estratégica en tres de sus principales órganos reguladores, tras anunciarse supuestamente la salida coordinada de los titulares de la Superintendencia de Bancos (SB), el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL) y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT).

Las dimisiones, puestas a la disposición del presidente Luis Abinader, marcan el inicio de una reestructuración de mandos técnicos que incide de manera directa en las políticas sectoriales de la economía, la conectividad y la movilidad nacional.

El cambio de mayor impacto para los mercados financieros es el de Alejandro Fernández W., quien formalizó su renuncia a la Superintendencia de Bancos con efectividad al próximo 16 de agosto, cerrando un ciclo de gestión caracterizado por la estabilidad del sistema bancario, la transformación digital de la banca dominicana y el fortalecimiento de la supervisión de riesgos.

De igual forma, el sector de la economía digital y las telecomunicaciones registrará un relevo tras la salida de Guido Gómez Mazará de la presidencia del Consejo Directivo del INDOTEL, un despacho clave para los planes de expansión de la red de conectividad y la licitación de infraestructuras tecnológicas.

Por su parte, el sector de infraestructura y servicios de movilidad urbana también entra en fase de relevo institucional tras la salida de Milton Morrison del INTRANT.

Morrison depositó un informe formal de rendición de cuentas que detalla las métricas de fiscalización, los nuevos planes de seguridad vial y los avances en la regulación del transporte público, dejando la entidad con los marcos operativos listos para dar continuidad a las reformas de transporte vigentes en el país.

Esta renovación simultánea en tres áreas neurálgicas para la competitividad del país genera una alta expectativa en el empresariado nacional ante los próximos decretos de designación.

Analistas financieros y de gobernanza coinciden en que los nuevos nombramientos del presidente Abinader deberán asegurar perfiles de alta capacidad técnica para mantener la certidumbre jurídica, dar continuidad a los proyectos de inversión en desarrollo y garantizar el dinamismo de los mercados locales de cara al nuevo ciclo gubernamental.