La soprano dominicana presenta «Quinto elemento: Tierra», un proyecto que fusiona el bolero, la bachata y sonoridades de distintas culturas, y anuncia su primer concierto en solitario en la Sala Principal del Teatro Nacional, el 7 de abril de 2027

Santo Domingo.– Explorar nuevos géneros musicales, romper con los límites de su formación clásica y mostrar una faceta más atrevida de su carrera son parte de los desafíos que asume la soprano dominicana Nathalie Peña-Comas con Quinto elemento: Tierra, su nueva producción discográfica, que servirá de punto de partida para una presentación especial en la sala Principal del Teatro Nacional Eduardo Brito el 7 de abril de 2027.

El concierto representa un acontecimiento significativo para la artista, pues será la primera vez que protagonice un espectáculo en solitario en ese escenario, sin participar como invitada en la presentación de otro intérprete.

“Esto es un suceso que me provoca mucha emoción, porque es mi primer concierto sola en el teatro, no acompañada de invitada a un concierto, sino Nathalie Peña-Comas en concierto”, expresó durante una conversación con periodista de este medio, previo a la presentación de su nuevo álbum, en el Café Teatro Juan Lockward del Teatro Nacional.

La cantante adelantó que la propuesta marcará una diferencia respecto a los espectáculos sinfónicos, las óperas y los recitales que han caracterizado parte de su trayectoria.

“Esto es una nueva Nathalie en otra faceta, siendo más arriesgada, probando la más curiosa de todas, probando muchas cosas lindas en la música”, manifestó.

Con Quinto elemento: Tierra, Peña-Comas inicia una serie de producciones discográficas inspiradas en los elementos de la naturaleza.

La iniciativa surge de su interés por recuperar la conexión con lo esencialmente humano en una época marcada por el avance de la inteligencia artificial.

“Con la era de la inteligencia artificial, he querido retornar a lo que somos como humanos y ligarnos más a lo real, a lo natural”, explicó.

La Tierra fue elegida como punto de partida por representar aquello que sostiene al ser humano y constituye la base de su existencia.

En esta primera entrega, México ocupa un lugar central como fuente de inspiración musical, especialmente por la tradición del bolero y su capacidad para transmitir sentimientos a través de distintas generaciones.

“Han alimentado generaciones, las emociones de nuestros abuelos, pasado nuestros padres y ahora nosotros”, expresó al referirse a la influencia de este género en la cultura latinoamericana.

El proyecto fue grabado en Los Ángeles bajo la dirección y producción musical del mexicano Eddy Martínez, con quien la soprano trabajó durante casi un año en la elaboración de los arreglos y la búsqueda de una identidad sonora diferente.

El resultado es un EP de cinco temas que marca una nueva etapa en su carrera, al llevarla a explorar otros registros interpretativos sin renunciar a la esencia de su formación clásica.

El amor, el desamor, la felicidad, la amargura y la destrucción emocional forman parte del universo temático de esta producción, que coloca los sentimientos humanos en el centro de su propuesta.

La artista explicó que se atrevieron a llevar una composición de carácter profundo y dramático al ritmo de bachata, con una interpretación que ofrece una sonoridad más ligera sin perder la intensidad del tema.

La exploración también alcanza otras tradiciones culturales, como parte de esta búsqueda, incorporaron por primera vez el duduk, instrumento tradicional del folclore armenio, que aporta un color sonoro particular a una de las composiciones del disco.

“Hemos explorado sonoridades y colores diferentes que unen al mundo a través de la música”, destacó.

La incorporación de estos elementos responde a la intención de establecer conexiones entre culturas y ampliar sus posibilidades expresivas, en una producción que se aparta de los formatos musicales con los que el público suele asociarla.

El escenario de una nueva etapa

El concierto anunciado para el 7 de abril de 2027 llevará esta nueva faceta de Peña-Comas a la sala Principal del Teatro Nacional Eduardo Brito, en una propuesta que la propia intérprete define como diferente de sus anteriores presentaciones sinfónicas, operísticas y de recital.

La cita tendrá un significado especial en su trayectoria: será su primer espectáculo en solitario en esa sala, con su nombre al frente de una producción concebida para mostrar otras dimensiones de su identidad artística.

Con Quinto elemento: Tierra, la soprano no solo inicia una serie discográfica inspirada en la naturaleza, sino que también se permite experimentar con nuevos ritmos, instrumentos y formas de interpretación.

Es, en sus propias palabras, el nacimiento de una Nathalie más atrevida y dispuesta a descubrir nuevas posibilidades en la música.

Fuente El Nacional

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