
Santiago de Chile (EFE).- Con el desempleo en su mayor nivel desde 2021 y una economía en retroceso, Chile encadena meses de malas cifras, lo que alimenta las dudas sobre la receta de ajuste fiscal y rebaja de impuestos con la que el presidente José Antonio Kast prometió reactivar la economía.
El mandatario ultraderechista prometió un crecimiento del PIB superior al 4 % en 2030 y un desempleo inferior al 6,5 % al final de su mandato, unas metas que la mayoría de expertos consideran difíciles de cumplir con las cifras que registra hoy en día la economía del mayor productor de cobre del mundo.
El Índice mensual de actividad económica (Imacec), que se considera un adelanto del PIB, subió un 0,2 % interanual en septiembre, rompiendo con los dos meses consecutivos de contracciones registradas en julio y agosto, según publicó este lunes el Banco Central chileno.
Si bien fueron cifras positivas y se ubicaron levemente por encima de lo que esperaba el mercado, se espera que el PIB chileno cierre el tercer trimestre del año con una caída del 0,8 %, completando tres periodos en rojo.
El Imacec de septiembre se vio nuevamente arrastrado por la minería, que cayó un 12,6 % debido al encarecimiento de la producción por el envejecimiento de yacimientos y la suspensión de faenas por las inundaciones registradas debido al fenómeno meteorológico El Niño, entre otras razones.
«Año para el olvido»
El instituto emisor estima que la economía chilena terminará 2026 con un crecimiento de entre el 0,25 % y el 0,75 %, frente al 2,5 % anotado en 2025.
«Hoy estamos apostando a un nivel plano de actividad económica, lo que dista significativamente de las expectativas que se tenían hace un año, cuando se esperaba un crecimiento de entre el 2,5 % y el 3 % para 2026», dijo a EFE Juan Ortiz, economista senior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales.
El costo de la vida, por su parte, subió en agosto al 4,1 % interanual, impulsado en parte por un fuerte aumento en el precio de los combustibles en un país que importa casi todo el crudo que consume.
El desempleo tampoco da tregua: la tasa de desocupación escaló en el trimestre móvil julio-septiembre hasta el 9,8 %, su máximo en cinco años, y los desempleados superaron por primera vez el millón desde la pandemia.
«Lo más preocupante es que ya no solo falta creación de empleo, sino que se destruye. En un año, se perdieron cerca de 103.000 puestos, golpeando con fuerza a mujeres y jóvenes», explicó a EFE Francisco Castañeda, economista de la Universidad Central de Chile
A nivel macroeconómico, agregó Ortiz, «el 2026 es un año para el olvido».
«Nadando contra el pesimismo»
La situación económica en Chile ha superado ya a la inseguridad como principal preocupación de los ciudadanos y el propio Kast reconoció la semana pasada en un encuentro ante empresarios que su Gobierno «está nadando contra el pesimismo».
La baja productividad laboral, el estancamiento de la inversión privada y un crecimiento débil que se registra desde hace años son algunas de las razones de la compleja situación económica que atraviesa Chile, según economistas.
A ello hay que sumar el llamado «bencinazo» de marzo, cuando a los pocos días de llegar al poder Kast decidió no intervenir el mercado de los carburantes y traspasar a los consumidores todo el aumento del precio debido a la guerra en Oriente Medio.
La medida, que afectó a la imagen del mandatario, provocó un desplome de la confianza de los consumidores, paralizó las expectativas y profundizó el estancamiento, de acuerdo a especialistas.
Gobierno pide paciencia
Desde el Ejecutivo piden paciencia y defienden que los brotes verdes empezarán a llegar el año que viene gracias a los recortes fiscales y a los efectos de la entrada en vigor de la llamada «megarreforma», cuyo corazón es una reducción del impuesto a las empresas desde un 27 % a un 23 % y una invariabilidad tributaria a largo plazo para las grandes inversiones.
Para Castañeda, la ley emblema de Kast «puede contribuir a reactivar el crecimiento, pero no será suficiente por sí sola ni actuará con la rapidez que la crisis exige».
En la misma línea se manifestó Ortiz, quien aseguró que «en el mediano plazo se espera un repunte importante en la inversión sobre el 8 % en términos reales», pero «a corto plazo no va a cambiar el escenario».
«No llegamos al Gobierno para administrar el estancamiento, llegamos para poner a Chile nuevamente en marcha», dijo este lunes el ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, tras conocerse el Imacec de septiembre.

