POR SAM METZ and WAFAA SHURAFA

DEIR AL-BALAH, Gaza (AP) — Los palestinos hicieron fila el sábado en el exterior de centros de votación habilitados en tiendas de campaña y edificios donados para participar en las primeras elecciones que se celebran en parte de la Franja de Gaza en más de dos décadas.

Más de 70.000 personas estaban llamadas a elegir al gobierno municipal en Deir al-Balah, una ciudad en el centro del sitiado enclave palestino que ha sufrido daños por ataques aéreos pero se libró de una invasión terrestre israelí.

La votación solo en esta ciudad es en gran medida “un proyecto piloto” simbólico, según las autoridades electorales, parte de un esfuerzo para vincular políticamente a Gaza y Cisjordania, ocupada por Israel.

Los palestinos consideran que ambos territorios son fundamentales para cualquier vía hacia un futuro Estado.

Aunque la participación fue baja, quienes emitieron su voto dijeron que la devastación tras más de dos años de guerra y la ausencia casi total de servicios públicos los obligaban a acudir a las urnas.

“Vine a votar porque tengo derecho a elegir a miembros del consejo municipal para que puedan brindarnos servicios”, declaró Ashraf Abu Dan en el exterior de su centro de votación en Deir al-Balah.

Tanto allí como en Cisjordania, la votación determinará la composición de los consejos locales encargados de supervisar el agua, las carreteras y la electricidad.

La participación en Cisjordania estuvo cerca del nivel de elecciones locales anteriores, un nivel que sorprendió a observadores que esperaban una baja participación debido a la apatía y la falta de confianza en los empleados públicos.

Las autoridades electorales reportaron de manera preliminar una participación general del 53,4 % tras el cierre de las urnas y del 22,7% en Deir al-Balah. Se esperan resultados en contiendas individuales para el domingo.

Quienes acudieron a su cita con las urnas contaron que querían influir en la toma de decisiones en sus ciudades.

“Las leyes municipales deben aplicarse para que la gente sienta que hay justicia”, indicó Khalid al-Qawasmeh, frente a su centro de votación en la ciudad cisjordana de Beitunia. Tenía el dedo manchado de tinta azul para marcar que ya había votado.

Vincular Cisjordania y Gaza en lo político

Aunque no ha efectuado elecciones presidenciales o legislativas desde 2006, la Autoridad Palestina ha impulsado las contiendas locales tras las reformas que promulgó el año pasado, luego de exigencias de sus respaldos internacionales.

Bajo el lema “Nos quedamos”, la Comisión Electoral Central, con sede en Ramala, ha hecho campaña para fomentar la participación y reflejar cómo los palestinos que viven en medio de la guerra y la ocupación quieren tener voz en cómo son gobernados.

“Estamos hablando de vincular geográficamente Cisjordania y la Franja de Gaza”, manifestó Rami Hamdallah, presidente de la comisión.

Con gran parte de Gaza devastada por más de dos años de guerra, la comisión eligió celebrar su primera votación en Deir al-Balah, pero tuvo que improvisar porque no pudo realizar el registro tradicional de votantes.

Hamdallah dijo que Israel bloqueó la entrada a Gaza de materiales como papeletas, urnas o tinta. En su lugar, la comisión reutilizó materiales como urnas de madera y tinta azul sobrante de una campaña de vacunación del año pasado.

La comisión dijo que no se coordinó directamente ni con Israel ni con Hamás antes de la votación.

Imágenes de The Associated Press mostraron a agentes de seguridad manteniendo el orden fuera de los centros de votación. COGAT, el organismo militar israelí que supervisa los asuntos humanitarios en Gaza, no respondió a preguntas sobre el bloqueo de materiales.

La participación electoral palestina ha disminuido gradualmente en las últimas elecciones. Sin embargo, ha sido relativamente alta según estándares regionales, con un promedio de entre 50% y 60%.

Expertos dicen que la tasa de participación en las contiendas locales contrasta con la apatía más amplia que se siente hacia la Autoridad Palestina.

En comparación, la participación en elecciones locales recientes en Líbano y Túnez fue inferior a 40% y 12%, respectivamente.