POR ASTRID SUÁREZ and REGINA GARCÍA CANO

BOGOTÁ (AP) — El progresista Iván Cepeda reconoció el miércoles el triunfo del conservador Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial de Colombia luego de cuestionar los resultados del conteo preliminar que le habían dado al segundo la mayoría de los votos.

“He decidido aceptar el resultado… que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente”, dijo Cepeda en una conferencia de prensa.

Agregó que aceptar su derrota “no significa renunciar a la verdad ni guardar silencio frente a hechos que consideramos graves” de la campaña presidencial.
“Denunciamos la abierta e indebida injerencia extranjera… particularmente las intervenciones realizadas desde el gobierno de Estados Unidos y del presidente Donald Trump a favor de la candidatura de Abelardo de la Espriella”.

De la Espriella vio como “positivo” el reconocimiento de Cepeda y tomó “nota de su mensaje”, incluyendo los señalamientos y propuestas, según indicó su oficina de prensa en un comunicado.

“El compromiso del gobierno entrante…será garantizar plenamente el derecho a la oposición política y a la manifestación pacífica, dentro del marco de la Constitución”, agregó.

Cepeda, aliado político del presidente Gustavo Petro, había pedido la revisión de decenas de miles de mesas de votación por presuntas irregularidades y dijo que esperaría el veredicto del escrutinio oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE), la autoridad que declara al ganador de la elección. Ese proceso aún está en curso.

El conteo preliminar de la Registraduría, encargada de la logística de las elecciones el día de la votación, ubicó a De la Espriella con 49,66% de los votos y a Cepeda con 48,70%. La diferencia entre ambos es de más de 250.800 sufragios.

Se trata de la segunda votación con la diferencia más estrecha en un balotaje de las últimas tres décadas en Colombia.

Los colombianos debían elegir entre la continuidad de las políticas progresistas de Petro, que representaba Cepeda, o un giro hacia el conservadurismo con De la Espriella, quien prometió mano dura para los “narcoterroristas”, mega cárceles al estilo de las de Nayib Bukele en El Salvador, el fin de los diálogos de paz con los grupos armados ilegales y una disminución de cargas tributarias para el empresariado.

Las urnas terminaron por rechazar la continuidad, pero también mostraron a un país polarizado en el que casi la mitad de los votantes apostaron por Cepeda, de 63 años.

“Hoy somos media Colombia contada en las urnas… somos una fuerza política, social y cultural presente en cada rincón del país”, dijo el progresista.

Oposición “vigilante”

En la conferencia Cepeda agregó que ejercerán una “oposición democrática, vigilante y constructiva, pero también resuelta e inquebrantable cuando se trate de defender los derechos del pueblo” e indicó que de ser necesario harán “la resistencia y la desobediencia civil pacífica”. No dijo de inmediato si aceptará una banca en el Senado dispuesta para el segundo en la elección presidencial.

Petro, quien también había cuestionado la transparencia del sistema electoral, pareció reconocer que De la Espriella lo sucedería al asegurar en la noche del martes que “estamos partidos por mitad y es hora de reconocernos, respetarnos y acordar. Empezará el empalme (transición) y mi retirada”, escribió en la red social X.

De la Espriella, de 47 años, ya se había autoproclamado vencedor tras el conteo preliminar y les había pedido a Cepeda y Petro que admitieran los resultados.
El abogado y empresario, sin experiencia en política, ya ha sido reconocido como presidente electo por diversos mandatarios, incluidos Trump —que le había dado su apoyo público durante la campaña—, el argentino Javier Milei y el panameño José Raúl Mulino, entre otros.

Luego de que Cepeda aceptó la derrota, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, saludó la voluntad “soberana” expresada por los colombianos y declaró su intención de tener relaciones de cooperación y amistad con el nuevo gobierno del país vecino.

“Demos un paso adelante, no miremos atrás; porque quienes en el pasado agredieron a Venezuela desde Colombia, se encontraron con el fracaso”, dijo Rodríguez durante un acto oficial en Caracas.

Petro restableció las relaciones diplomáticas y comerciales con Venezuela tras llegar al poder en 2022, por lo que fue considerado un aliado político del depuesto Nicolás Maduro.

De la Espriella celebró la operación militar de Estados Unidos que terminó con la caída de Maduro el 3 de enero y ha dicho que su relación con Venezuela se canalizará a través del gobierno estadounidense.

De la Espriella emitió el martes un comunicado en el que informó que trabaja en la conformación del gabinete que lo acompañaría a partir del 7 de agosto, cuando tomará posesión del cargo, y que se prepara para iniciar la transición de gobierno.

En su campaña enfrentó críticas por comentarios a periodistas tildados de machistas, por decir que defendería la democracia “por la razón o por la fuerza” y declararse enemigo de los “señores de la izquierda” a quienes había que “destriparlos”.

Luego matizó su discurso diciendo que se refería a una confrontación ideológica en el “marco de la ley”.

“No aceptaremos tratos machistas u homófobos por parte del presidente… Colombia ha sufrido demasiado por causa del autoritarismo, la discriminación y la persecución política para permitir que esas sombras del pasado regresen”, advirtió Cepeda.

————

El reportero de AP Jorge Rueda contribuyó desde Caracas.